Aderezo restaurado de la Virgen de los Remedios / Cedida

La virgen de los Remedios lucirá un aderezo del siglo XVIII

Consiste en un conjunto de pendientes y gargantilla que la Santísima Virgen suele lucir en sus fiestas de abril

Laura Sierra
LAURA SIERRA

La Virgen de los Remedios de Fregenal de la Sierra tiene numerosos devotos no sólo de la localidad y son muchos también los donantes que cada año deciden hacer su aportación en su beneficio. Ha sido el caso de un benefactor anónimo, gracias al cual se ha podido acometer la restauración de algunas joyas que luce la patrona en sus fiestas de abril.

Se trata de un conjunto de pendientes y gargantilla, que los joyeros don Luis Prieto y doña Isabel Núñez, del taller de joyas «El Oribe» han reparado. Ambos son estudiosos de la joyería histórica española y como tal han hecho numerosas publicaciones al respecto.

Según la Asociación Nuestra Señora Santa María de los Remedios, estos profesionales han elaborado también un informe sobre la intervención que han hecho en estas piezas. Un estudio en el que explican que estas joyas son un conjunto del modelo «Girandole», que se popularizó en Francia por el joyero Gilles Légaré a finales del siglo XVII.

En este informe explican también que «aunque existen muchas variantes de este modelo, siempre se cumple un idéntico esquema en todas sus versiones». Se trata de un broquel redondo de sujeción a la oreja, con un segundo cuerpo llamado «trecho», que tendría forma de lazo o adorno floral ancho del que penden tres colgantes almendrados, primando el tamaño de la pieza central sobre las demás.

Unos grandes pendientes que estuvieron muy de moda en España ya en el siglo XVIII y por ello pasaron a los ajuares marianos con cierta rapidez, ofrecidos por las señoras más distinguidas.

El aderezo, que es de plata en su color y también luce cristales de estrás, «se encontraba desmembrado en varios puntos además de presentar faltas en la pedrería». Aunque su estado no revestía gravedad, ya que se conservaban todas las piezas integrantes, «si que existían composturas poco ortodoxas en cuanto a ejecución y materiales, que afectaban a la estructura general».

 La restauración ha consistido en la reparación y refuerzo de los puntos de unión de las diferentes piezas, así como la reposición de las piedras perdidas. También se sometió a una limpieza profunda de óxido y suciedad acumulada, así como a la eliminación de materiales no nobles usados en reparaciones anteriores.

En cuanto a la gargantilla, es una composición hecha con joyas de diferente naturaleza. Por un lado, se distinguen las propias de otro par de pendientes del mismo estilo, aunque montadas en otra disposición alrededor de un cuerpo central alargado que, por los pasadores que conserva en el reverso, podría tratarse de una joya ahogadera, normalmente usada ensartada en una cinta para ajustar al cuello. En cualquier caso resulta homogénea y acorde al estilo de los Girandoles por lo que consigue formar conjunto con ellos.

Cómo novedad se ha ejecutado un alfiler a juego y para ello se ha aprovechado un colgante de plata, con cuerpo de mariposa de estilo modernista, que anteriormente se había añadido a la pechera «con una almendra pinjante sobrante del aderezo de los Girandoles».

 Desde la Asociación Nuestra Señora Santa María de los Remedios, su mayordomo, Francisco Álvarez ha agradecido encarecidamente el donativo anónimo de ese devoto, que ha supuesto la restauración de estas joyas que la Virgen de los Remedios podrá lucir cuando finalmente puedan llevarse a cabo los actos de celebración por su nombramiento como Alcaldesa Honoraria Perpetua.