Juan Carlos Delgado Expósito

Las veletas de Fregenal de la Sierra: Un patrimonio por descubrir

Federico García Lorca: «Y en las torres las veletas girando. Eternamente girando»

Juan Carlos Delgado Expósito
JUAN CARLOS DELGADO EXPÓSITO

Una mañana cualquiera, un grupo de cinco grajillas hacen piruetas en el aire y acaban por posarse en lo alto de la veleta de la torre de la iglesia de Santa María. Estas aves juegan con el viento y el gallo de la veleta hace lo propio; el viento sopla del oeste, al menos eso indica la flecha de este artilugio centenario que adorna esta torre. No olvidemos que la flecha de la veleta siempre indica la dirección de donde viene el viento, no hacia donde va.

Hubo un tiempo en que las veletas tenían una gran importancia, pues de ellas dependía que el hombre de campo, supiera el tiempo que iba a hacer y por lo tanto que decisiones tomar a la hora de las faenas a realizar. Ahora todo es más fácil, para eso está el «tío del tiempo», o nuestros móviles, que nos han convertido a todos en expertos meteorólogos.

La referencia más fiable de una de las primeras veletas, nos traslada a la época de los faraones en Egipto, donde se han encontrado algunos jeroglíficos de animales que representaban la dirección del viento. Más tarde, se tiene noticia también de una posible veleta que coronaba el famoso Faro de Alejandría, allá por el siglo III a. C. Y en Atenas estaba la Torre de los Vientos, un edificio de planta octogonal que fue construido en el siglo I a. C. donde había una veleta que estaba representada por el dios Tritón, que tenía cabeza y torso de hombre y cola de pez. En la fuente de la Fontanilla de Fregenal, podemos observar en la placa de mármol principal, que también están representados los cuatro vientos principales.

Pero más cercanos en el tiempo y situándonos en nuestra población, encontramos diferentes veletas en otros tantos edificios. La ya mencionada de la torre de Santa María, con su famoso gallo, que por cierto luce un tiro de fusil que, según se cuenta en la población, fue obra de un individuo que se entretuvo en hacer la gracia, allá por los años cuarenta o cincuenta.

Para saber porque se representa el gallo en muchas veletas, nos tenemos que remontar al siglo IX, cuando el papa Nicolás I, ordenó que se colocara la figura del gallo en lo más alto de los campanarios de las iglesias, para simbolizar que el apóstol San Pedro negara tres veces a Jesús, antes del canto del gallo.

En mi trabajo, aun en preparación, sobre las veletas de nuestros pueblos, he podido observar figuras de todo tipo representadas en las veletas: animales, personas, escudos, vehículos y un largo etc.

Fregenal de la Sierra nos muestra varias de ellas, ahí están las veletas de la torre del Reloj, la de la residencia de San Blas, iglesia de Santa Ana, molino de aceite de Carbajo, ermita de Los Remedios, convento de las Madres Agustinas, colegio público San Francisco o colegio público Arias Montano, esta última una de las más curiosas, por mencionar algunas.

En definitiva las veletas se muestran como otro elemento más, para aprovechamiento turístico, de nuestros pueblos. De vez en cuando, quizás deberíamos de dejar de mirar el móvil y levantar la mirada para apreciar las veletas y lo que representan, estas son una parte importante de nuestro Patrimonio Cultural, etnográfico, arquitectónico y ¿por qué no?, sentimental. Mirad hacia arriba, las veletas os están esperando.