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Marismas de Santoña. Al fondo Montehano. Cedida
El origen montañés de Arias Montano

El origen montañés de Arias Montano

José Antonio López Rodríguez

Fregenal de la Sierra

Jueves, 15 de febrero 2024, 15:18

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Como es de sobra conocido, el sistema de doble apellido no nace de manera oficial en España hasta hace relativamente poco. Es con la creación del Registro Civil a finales del XIX cuando se consolida la costumbre hasta ese momento voluntaria de utilizar el apellido del padre y de la madre, que nos diferencia de los países de nuestro entorno.

Hasta la creación del Registro Civil existía libertad en la elección de los apellidos. Y durante mucho tiempo existió un solo apellido, pues el doble apellido se origina en el siglo XVI en Castilla, pero sólo entre las clases altas.

Lo habitual fue durante un tiempo usar como apellido el nombre del padre y el lugar de procedencia: así el hijo de Sancho era Sánchez y si procedía de Arjona, Sánchez de Arjona.

Por lo tanto, como nos recuerda Antonio Alfaro del Prado Sagrera el uso de más de un apellido, fuera de la combinación del patronímico con el de lugar, no es común en la Edad Media y va extendiéndose desde el siglo XVI; pero hasta época muy reciente no adquiere regularidad la costumbre de que alternen el paterno y el materno.

Benito Arias Montano, que con el criterio actual se habría apellidado Arias Martínez, era según la Real Academia de la Historia «de familia de la baja nobleza, hidalga aunque empobrecida de cristianos viejos», y lo normal es que naciendo a principios del XVI tuviera un solo apellido.

Hay muchos ejemplos de utilización del lugar de procedencia como apellido. Así, Francisco de Vitoria, que aunque nació en Burgos era de familia vitoriana, Antonio de Nebrija, natural de Lebrija o Francisco Sánchez de las Brozas «El Brocense», natural de Brozas, Cáceres.

Coetáneo de Arias Montano fue el también humanista Martín Martínez «de Cantalapiedra», nacido en 1519 en Cantalapiedra, Salamanca. Fue catedrático de hebreo, árabe y caldeo en Salamanca. Estuvo preso en Valladolid junto a Fray Luis de León, Gaspar de Grajal y Alonso Gudiel tras la denuncia que incluyó a Arias Montano que fue el único que se libró de entrar en la cárcel de la Inquisición.

Fray Luis y Martín de Cantalapiedra salieron libres en 1577 tras ser absueltos, pero Gaspar de Grajal y Alonso Gudiel murieron en prisión antes de ser juzgados.

Por las pruebas del hábito de Santiago de Benito Arias Montano recogidas en el Elogio histórico de Arias Montano que escribió Tomás González de Carvajal, sabemos que ni el padre de Arias Montano, Benito Arias, que era notario de la inquisición, ni el hermano, el licenciado Arias de la Mota, «pechaban ni contribuían en pechos ni otras derramas», ni estaban asentados en los libros ni empadronamientos del Concejo donde estaban los pecheros, que eran quienes pagaban los tributos. Y esto lo atestigua nada menos que quien fue escribano del Concejo de la Villa y redactaba esos documentos, Alonso de León, escribano público.

Quedó acreditada por tanto en aquella probanza su condición de hidalgo. Y por aquellas mismas fuentes conocemos el revelador dato de que sus abuelos eran «montañeses».

Ser «montañés» equivalía a ser hidalgo por proceder de las «montañas de Burgos» que en aquel entonces incluían Cantabria y norte de Palencia, zonas de hidalguía colectiva y de behetrías.

Montañés luego fue apellido y así se llamaron personajes como el escultor de la escuela sevillana Juan Martínez Montañés, que también vivió en tiempos de Arias Montano. Sus abuelos al parecer procedían de las montañas del norte de León y Montañés era el sobrenombre de su padre.

El diccionario de apellidos y escudos de Cantabria editado en 2001 y presentado por el Director del Centro de Estudios Montañeses, recoge los apellidos Montecillo, Montero, Montes y Montehano. Este último debe su nombre a un núcleo del municipio de Escalante, y los genealogistas lo hacen originario de lo que se denominó las montañas de Burgos.

Aunque Benito Arias Montano nació en Fregenal de la Sierra entonces perteneciente a Sevilla, bien pudo ser Montehano el solar originario de los antepasados del ilustre humanista, autor de la Biblia Regia o Políglota de Amberes que fue Capellán y persona de confianza de Felipe II.

Hay en Montehano un monasterio que ya existía en tiempos de Arias Montano. Cerca está Santoña de donde partió la flota que al mando del Almirante Bonifaz reconquistó Sevilla y por eso en su escudo están las cadenas del puente de las barcas que unían Triana con la Torre del Oro.

Según la aplicación del Instituto Nacional de Estadística (INE), en la actualidad el apellido Montañés lo llevan 4361 españoles y 598 llevan el de Montano.

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