Pintura 139, 2022. Óleo sobre lienzo, 48 x 61 cm / juan carlos lázaro

Juan Carlos Lázaro expone en Sevilla

La muestra permanecerá en la Galería Birimbao hasta el próximo 15 de julio

ALBERTO MÁRQUEZ CARRASCAL FREGENAL DE LA SIERRA

El pasado martes 14 de junio se inauguraba en la Galería Birimbao de Sevilla la última exposición del artista frexnense Juan Carlos Lázaro. Bajo el título «Juan Carlos Lázaro. Pinturas 2020-2022» la exposición hace un recorrido por los últimos trabajos del pintor. La exposición podrá visitarse hasta el próximo viernes 15 de julio.

La muestra que podrá visitarse en Sevilla vuelve a centrarse en el bodegón, un género especialmente visitado por el artista frexnense en los últimos años. Según comenta Fernando Martín Martín, catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla, la muestra permite al espectador «conocer a Juan Carlos Lázaro, observar su mirada, escuchar su voz pausada, oír su comentario acerca de un pintor que admira, o simplemente detenernos en su modesto estudio donde reposan cuadros y libros en anaqueles , en orden impoluto, es una manera sencilla de conocer a la persona y entender un trabajo cuyas cualidades plásticas no nos dejan indiferente, dejándonos una impresión de difícil olvido».

La obra de Lázaro es destacada por este experto como «el juego dual entre la esencialidad de lo pictórico en su reflexiva materialidad y la evocación poética de una figuración sutil, que simultanea lo artificial de una vasija doméstica y lo natural de una fruta. Fusión ajena a la intención primigenia del bodegón de despertar los sentidos, configurando en su lugar una realidad objetual de factura exquisita, difuminada, casi transparente en su claridad deslumbrante».

Y es que la muestra permite acercarnos a un género que, sin ningún lugar a duda, permite a su autor sentirse más cerca de la pintura. Así lo destaca él mismo, que señala que al terminar cada una de sus obras «tiene uno entonces la sensación de que ha sido utilizado, como si uno fuera un instrumento en manos de la pintura, a su servicio». Es por ello que Juan Carlos Lázaro se siente agradecido y afortunado por esta capacidad de «desnudar con luz las cosas».