Francisco Javier Fernández en el claustro del Convento de San Francisco / ALBERTO MÁRQUEZ

«Siempre digo que no sé pintar, aún tengo mucho por aprender»

El pintor frexnense Francisco Javier Fernández se sienta con HOY Fregenal a hablarnos de su visión del arte

ALBERTO MÁRQUEZ CARRASCAL FREGENAL DE LA SIERRA

Francisco Javier Fernández (Fregenal de la Sierra, 1976) es pintor de origen frexnense y asentado en Badajoz. Tras sus estudios en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, se dedicó a la enseñanza y actualmente ejerce su labor como pintor, centrándose en las tres grandes temáticas de la pintura, en sus propias palabras «paisaje, retrato y bodegón».

Pregunta: ¿Cómo fueron sus inicios en la pintura?

Respuesta: Desde siempre, bastante pequeño, me gustaba dibujar y no se me daba mal. A raíz de eso, una vez acabado el Bachillerato, decidí hacer Bellas Artes. Antes, para entrar en Bellas Artes, aparte de la nota de selectividad, teníamos que hacer una prueba de acceso específica. Era un dibujo de una escultura clásica a carboncillo, más una pintura a color con temática libre. Posteriormente te daban el apto, o no apto. Yo tuve la suerte de entrar, y una vez ahí entras en contacto con otros compañeros, con profesores, vas a exposiciones, vas pintando, vas trabajando en clase, en tu casa. Luego, cuando terminé la carrera la inclinación me llevó en primer lugar para la enseñanza, como forma de tener una profesión segura. Muchos de mis compañeros se quedaron ahí, es decir, muchos licenciados que se han metido a profesor y han dejado el trabajo de pintor. Yo, gracias a Dios, he seguido trabajando, he seguido pintando, mucho con las tres temáticas de la pintura, paisaje, retrato y bodegón. Siguiendo con esa dinámica he conseguido continuar pintando, y no parar de renovarme. Es importante moverse, ir a exposiciones, visitar museos, medios de motivación que tienes que tomar de un sitio y de otro.

P: ¿Cómo ha sido su formación en arte?

R: Mis estudios empezaron en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Más adelante hice algunos cursos de pintura, dedicados a paisaje y retrato. Aproveché un viaje hasta Albarracín, en Teruel, para realizar un curso de pintura como formación. También tuve la gran oportunidad de estar con Antonio López hace tres años en Albacete. A raíz de esta última cátedra de pintura que él impartió no ha vuelto a realizar ninguna más, debido a la situación del covid. Nos dedicamos una semana intensiva a la pintura, aprendí mucho de él, del hombre. Transmitía solamente con su presencia y su mirada, queriendo inculcar la pintura del natural, evitando el uso de fotografías. Es lo mismo que digo a mis alumnos. Nosotros codificamos e interpretamos una imagen desde la realidad, por los medios que tenemos, y lo llevamos a la pintura, lo llevamos al dibujo.

P: ¿Cuáles han sido los autores que le sirven de inspiración y referencia?

R: Cuando estaba en la Facultad me gustaban mucho los impresionistas. Las obras impresionistas y sus paisajes me llamaban la atención por su pintura suelta, la pintura al natural, más libre, esa pasta, esa materia que tenían, cómo trabajaban la luz, cómo trabajaban el color. Entonces me gustaban mucho Monet, Matisse.

Luego indudablemente Velázquez. En esa época lo veía como algo muy elevado, más allá, fuera del alcance de nadie, algo imposible. Ahora tengo muchas referencias de Velázquez. Cuando éramos más jóvenes planteaba una pintura más superficial, sin profundizar, más sencillo. Te ibas a Picasso, pero eso ya está hecho. Ahora, lo que intento, aunque sea inconscientemente, el hecho de superarte. Tener la conciencia de que no sabes nada, de que aprendes día a día, y trabajas día a día. Y eso hará que te superes o no, pero hace que aprendas. Muchas veces me dicen, me preguntas, ¿sabes pintar? Y yo siempre respondo que no sé, que aún tengo mucho por aprender. Y eso hace que te motives, que sigas adelante, que no te acomodes con nada de lo que haces.

P: Al hilo de esto que comenta, ¿cuáles son sus metas como pintor?

R: Habitualmente tenemos metas a corto plazo. Una exposición, un concurso. A todos nos gusta tener reconocimiento, que se vea nuestro trabajo. Pero lo más importante es esto que te decía. Seguir trabajando, no parar, tener siempre el reto de mejorar y aprender entre manos. En el día a día, más encargos, retratos, paisajes. O ahora mismo, que estoy pintando para presentarlo a premios. Pero lo más importante es no dejar de pintar, seguir trabajando, para que a futuro no deje de haber encargos, exposiciones o concursos.

Es complicado porque hay que moverse mucho. He presentado obras a concursos en Madrid y Barcelona. Pero es muy complicado estar siempre en movimiento, requiere mucha implicación y centrarse mucho en esa vida para llegar a ser galardonado en ese tipo de premios.

P: Recientemente ha sido galardonado con el Premio Internacional de Pintura Eugenio Hermoso, ¿qué nos puede decir de su obra «María»?

R: Con esta obra buscaba hacer un homenaje a Eugenio Hermoso. La figura de Eugenio Hermoso y su temática más general, el retrato; y sobre todo el retrato femenino. Se puede considerar como un guiño a la temática más tratada por Hermoso, con un retrato de una figura femenina. No obstante, no debemos quitar que particularmente era mi hija, y luego jugué mucho con el encuadre que tenía.

Javi Fernández contemplando su obra «María» / ALBERTO MÁRQUEZ

P: Es posible que eso le una mucho con Hermoso, usted es un pintor dedicado especialmente al retrato, y ambos han tenido a sus hijas como referentes artísticas.

R: Sí, él tenía muchos retratos de su hija Rosario. Quise jugar un poquito con la composición. Es un formato muy grande para el primerísimo plano del rostro, solo mostrando desde la frente hasta la barbilla, que estaba cortada. Y luego en la composición, introduciendo una orientación horizontal en lugar de la vertical, más habitual en los retratos. Jugando con la composición, en tanto en que la mitad del formato tuviese esa masa, que ocupa el retrato, y la otra como un aire, como en negativo en blanco, que rompiese con la verticalidad que te daba la dirección de la cara, para darle equilibrio entre la horizontal y la vertical de la cara.

P: Trayendo esta conversación a una perspectiva del arte local frexnense, en nuestra comunidad tenemos dos citas artísticas esenciales: el Premio Internacional de Pintura Eugenio Hermoso y el Concurso de Pintura al Aire Libre. ¿Cómo valora la oferta artística en nuestra ciudad?

R: El Premio Eugenio Hermoso a nivel de Extremadura es el segundo con más antigüedad, solamente tras el Salón de Otoño de Plasencia, lo que lo convierte en un premio con mucho prestigio. Es conocido a nivel nacional e internacional, porque llegan cuadros de muchos países del mundo. Manuel Parralo ha hecho mucho porque eso fuera así. Siendo primero Catedrático de Bellas Artes y luego Decano de la Facultad de la Universidad Complutense, ha traído a grandes artistas, a grandes profesionales del arte que han formado parte del jurado del concurso, lo que le ha dado mucha calidad y mucha categoría al premio. Antonio López o Tomás Paredes son buenos ejemplos de personas que han pasado por el jurado y que le han dado mucha categoría a este premio. Además, tenemos la suerte de tener en Fregenal cuadros de pintores consagrados y mucho reconocimiento, como Silveira o Pepe Carretero. Más aun ahora, con la apertura del Museo de Arte Contemporáneo de Fregenal, que ha sido un gran avance y algo que destacar.

En cuanto al Premio de Pintura Infantil al Aire Libre, fue una gran iniciativa de varios profesores del colegio amantes de la cultura, del arte de la pintura, y que quisieron inculcar a los niños de Fregenal ese conocimiento y ese amor por la pintura, por la cultura, por el dibujo. Este año cumple 50 ediciones este concurso, por lo que yo también guardo muy buen recuerdo de él. Mi experiencia de pequeño siempre es la de esperar deseando que llegara el concurso, incluso antes de tener la edad para poder participar. Creo que era a partir de 10 años cuando se permitía participar, y yo en el año 85, con 9 años quería concursar. No podía, pero concursé porque tenía las ganas de entrar y participar. Yo veía como todos los maestros se volcaban con la organización de este concurso. Entre ellos Pepe Vargas, Antonio Carretero, Manolo Rodríguez, José Luis Nogales, o mi padre Francisco Fernández. Fue una generación de maestros que llevaron adelante el concurso y que nos inculcaron ese acercamiento a la cultura y el dibujo. Un sentimiento que hoy se ha difuminado entre la gente joven, que tiene tantos medios a los que acceder para entretenerse. Además, este premio de pintura ha servido para que muchos nos dediquemos a esto. Entre ellos Rodrigo Vargas, Mancera, Francisco Pérez Vargas, o la siguiente generación con Alicia Aradilla. Por suerte, en Fregenal hay muchas personas dedicadas al mundo de la cultura, a la pintura, al arte, y ha servido para impulsar a muchos jóvenes a estudiar Bellas Artes. Muchas veces decimos que estos alumnos que son de matrícula de honor tienen que estudiar medicina, o alguna ingeniería; y no tiene por qué. Hay muchos de esos buenísimos estudiantes que se han dedicado a la Música, la Pintura o las Bellas Artes, y ahí está la valía de este campo y este mundo.