De mecánico de automoción a escultor autodidacta

"Algunos me dicen que estoy loco pero a mi me gusta"

Arturo Comas, con una de sus creaciones
Arturo Comas  Un oficio que comenzó a estar muy considerado y demandado a partir de la segunda mitad de la década de sesenta en Fregenal. Los automóviles empezaban a ocupar cada vez más espacio en nuestras calles y ser mecánico estaba bien. Esto debió pensar Arturo, al igual que sus hermanos Isidro y Nono cuando con el paso del tiempo decidieron mantener el oficio familiar en el taller.
Lo que tardaríamos en descubrir es que Arturo, además de reparar coches, en sus ratos libres se sentía escultor. El manejo de las herramientas adaptando o reconstruyendo diferentes materiales metálicos le dio, quizá, una destreza que fue forjando en el taller hasta convertirla en arte.
Hoy, al ser preguntado por como se siente y superado el caparazón de su timidez, se reconoce escultor. Se muestra fascinado por "sacar algo de donde no lo hay. Creador también, pero lo de escultor me gusta".
Aún conserva por casa algunas de sus pequeñas creaciones de cuando era niño y con el tiempo sus trabajos eran cada vez más elaborados. Y eso que sólo se dedica a ello los fines de semana. "Aunque a veces todo el fin de semana completo, nos confiesa. Algunos me dicen que estoy loco pero a mi me gusta. En lugar de estar con la bicicleta o la moto, buena parte de mi tiempo libre lo dedico a esto".
Realizó su primera exposición individual hace tres años en el Centro Municipal Nertóbriga. El año pasado presentó otra muestra de sus creaciones en la Casa de Cultura con motivo del Festival Internacional de la Sierra y en 2010 volverá a hacerlo. También pueden verse algunos trabajos suyos en el Pub Discoly de Fregenal. En este sentido, agradece el apoyo de sus propietarios y sobre todo del Ayuntamiento de Fregenal, el Área de Cultura y el alcalde: "Juan me ha animado y ayudado mucho".
Su obra está plasmada de referencias a la historia, que le gusta mucho, junto a creaciones más abstractas que se salen de lo normal. Recientemente se presentaba un monumento a los donantes de sangre frexnenses que califica como "impresionista".
Al hablar de su figura más querida, Arturo recuerda a un amigo Jesús Perogil en la creación de un "danzaor". Actualmente está terminando un trabajo inspirado en el Castillo Templario frexnense que va a presentar este año en el Festival. Su sueño pasa por hacer alguna muestra fuera de Fregenal. "No tengo demasiadas pretensiones pero, con el tiempo, me gustaría hacer algo fuera aunque no quiero ir muy rápido".