Llegada de feligreses a la iglesia de Santa Catalina tras el rosario de la Virgen de la Salud / JUAN IGNACIO MÁRQUEZ

La NO- Fiestas de la Salud

FRANCISCO CARMELO ZAPATA LINARES FREGENAL DE LA SIERRA

Como un invierno helado que llama a la resignación nos hemos acostumbrado a que algunas de las celebraciones más emblemáticas de la vida frexnense no se lleven a cabo. Las NO- fiestas se han impuesto tristemente en nuestra vida, como así requiere la situación, demostrando una vez más la madurez que como sociedad hemos alcanzado, renunciando en nuestra contra, a los símbolos más emblemáticos de nuestra forma de ver y entender la vida.

Al hilo de esto, este año, una vez más se celebrarán las No- Fiestas de la Virgen de la Salud. Unas No- fiestas que duran ya tristemente dos años, pero que eso sí, en esta ocasión, nuestro ser más interno se ha podido estremecer con la dulzura de la gaita y los golpes telúricos del tambor parafraseando al eterno profesor Andrés Oyola. Unas No- Fiestas en las que también se ha podido asistir a las novenas celebradas en honor de la Virgen.

Ironías de la vida, llevamos dos años de No- fiestas de la Salud, ese bien del que quizás antes no reparamos tanto, pero que desde marzo de 2020 se ha hecho tan necesario y a la vez tan codiciado. Salud del cuerpo y del alma es lo que necesitamos en los tiempos que corren, pero mientras tanto nos tenemos que conformar con las No- fiestas.

En la No- fiesta de este año, en esta noche del 6 de septiembre no habrá un rosario por las casas de los hermanos de la Virgen de la Salud, no se producirá el canto alegre de el himno de la Salud en los hogares de sus feligreses, pero estaremos un poco más cerca de que la No- fiesta acabe.

En la NO- fiesta de este año, la noche del 7 de septiembre, no habrá la tradicional verbena de la Salud, celebrada en el llano de Santa Catalina, tampoco habrá la tradicional rifa de todo aquel que quiera colaborar con el mantenimiento del culto, ni tampoco se podrá disfrutar tanto como nos gustaría de la música, ambiente y todos los amigos que allí se congregan, cerrando prácticamente de esta manera el verano, pero estaremos un poco más cerca de que la No- fiesta acabe.

En la No- fiesta de este año, el día 8 de septiembre, no habrá tampoco la tradicional procesión, ni los guerreros de la Virgen le bailarán por todo el pueblo, tampoco tendrá lugar el más que vistoso baile delante del templo de Santa Catalina, pero estaremos un poco más cerca de que la No- fiesta acabe.

Toca de nuevo cuidarse en Salud, en cuerpo y en alma, para que la No- fiesta acabe, y podamos disfrutar de las raíces frexnenses en nuestra más pura esencia.