Ponentes y participantes en el curso de verano en la casa de Arias Montano / CARMEN BLANCO

Espíritu Montano

La experiencia de los cursos de verano con la Universidad de Extremadura nos demuestra cómo una comunidad puede movilizarse por el bien común

Alberto Márquez
ALBERTO MÁRQUEZ FREGENAL DE LA SIERRA

Durante tres jornadas muy intensas, pero apasionantes, hemos compartido la experiencia del curso de verano Arias Montano y el Humanismo en perspectiva multidisciplinar para el siglo XXI. Ha sido una segunda edición de importantes avances que iniciábamos el año pasado Kiko Zapata y yo de la mano de la Asociación Cultural Amigos de TVF. Este año, con el apoyo de la Universidad de Extremadura, y sumando a la dirección a Sigfrido Vázquez, hemos conseguido ubicar a Fregenal de la Sierra en el mapa académico extremeño.

Un curso de verano que no habría sido posible sin la participación y el apoyo de muchas personas e instituciones. En primer lugar, del Ayuntamiento de Fregenal de la Sierra, que ha puesto a nuestra disposición espacios, medios y trabajadores; así como una ilusión compartida más allá de las fronteras de las ideas políticas, reuniendo el apoyo de Gobierno y oposición. Agradecimiento que se extiende a todas las empresas locales que han colaborado, como Mafresa o Komvida Kombucha, dos referentes del potencial industrial que posee nuestro pueblo.

Todos esos agradecimientos se suman al de tres instituciones que me acompañan en mi día a día, y de las que me siento especialmente orgulloso de poder haber coaligado. En primer lugar al Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC, del esfuerzo de mis compañeros y compañeras en el proceso de doctorado, que han dejado su impronta estos días en Fregenal. A la Coral Frexnense, en la que tengo depositados grandes y profundos sentimientos por el amor que toda mi familia ha puesto siempre en ella. Y, por supuesto, a Televisión Fregenal, a Pepe, Carmen, Manolo, Lucía y todas las personas que trabajan porque ese proyecto siga en pie como referente informativo de nuestra localidad.

A través de esa gran comunidad hemos creado algo muy hermoso. Ha surgido entre ponentes y participantes un profundo sentimiento, un espíritu Montano, del que todos deberíamos aprender para el trabajo del día a día. Espíritu que es comunidad, que es compartir, que es internacional y frexnense al mismo tiempo. Un sentimiento compartido con César Chaparro, Atilana Guerrero, María de Deus Manso, Antonio Pérez-Calero, Lucía Ortiz de Zárate, Gabriel Moreno, Gisela Hernández, Diego Santamaría e Isabel Rodríguez, nuestros ponentes de este año.

Y hago extensible ese agradecimiento a Rafael Caso, Alejandro Cercas, Lucas Ormiere, Jaime Coulbois, Reme Barroso, Paula Plaza, Claudia Mayordomo y Anthony Amato, ponentes de la primera edición, «la edición de los valientes», que decía nuestra alcaldesa en la presentación del pasado lunes. Porque el espíritu Montano se extiende también a muchas otras personas, como Minerva, Patricia, Reme, Inés, Pablo, Juani, Gustavo, Antonio, Mario, Jesús, Esperanza, Manuela, es decir, aquellos incondicionales que no nos han fallado desde que empezamos a andar. A todos ellos y a todos los que queráis sumaros en un futuro a este ilusionante proyecto, que mira a 2027, os doy las gracias por adelantado.

Nos equivocamos si pensamos que no tenemos en nuestra mano cambiar el destino de lo que construimos como Pueblo. La sociedad en la que nos incrustamos está lista, deseosa y esperando a que cada una de vosotras y vosotros os levantéis una mañana para trabajar por ella. Deseo que ese espíritu Montano acabe contagiando a todo nuestro Pueblo, y compartamos este y muchos otros proyectos en comunidad.