Emilio de Justo durante uno de los momentos de la faena / José Antonio Domínguez Pérez

Emilio de Justo: temple entre la tormenta y el diluvio

Triunfo rotundo de Emilio de Justo, pinceladas de arte de Morante y garra y poderío de Juanito en el único que mató.

JOSÉ ANTONIO DOMÍNGUEZ PÉREZ FREGENAL DE LA SIERRA

Gran ambiente el vivido el pasado domingo 9 de octubre, con una entrada que rozó el lleno en los tendidos para disfrutar de la corrida de toros Extraordinaria de la Hispanidad.

Tras el desencajonamiento de la corrida, -por cierto muy bien presentada, seria, con cuajo y muy igualada para ser de tres hierros diferentes-, la Asociación Taurina «Amigos del Toro» organizó en colaboración con la empresa Socar de Toros, el matador Juanito, el Excmo. Ayuntamiento de Fregenal y las casas comerciales Bar «Nito» y Cafetería «Coliseo», la actividad denominada «Toros en Familia» en la que Joao Silva «Juanito», charló, firmó autógrafos y se fotografió con los más pequeños, que tuvieron la oportunidad de tener cerca a uno de sus ídolos. Gracias a Joaquín Domínguez, empresario organizador de la corrida de toros, se sortearon 5 entradas de Jóven de 6 a 14 años lo que permitió el acercamiento de los más pequeños a disfrutar de un cartelazo de figuras.

Al igual que en la pasa feria de San Mateo y recuperando tradiciones que estaban en el olvido, en los prolegómenos del festejo, la Asociación Músico-Cultural de Fregenal de la Sierra, desfilaban por el rubio albero frexnense interpretando el primer pasodoble de la tarde, aunque ya venían desde la puerta del Ayuntamiento haciendo un bonito pasacalles como complemento a una tarde especial, que al final se vio deslucida por el tremendo aguacero que descargó y que obligó a la suspensión del festejo una vez finalizada la lidia del 5º de la tarde.

Con puntualidad extrema, cinco y cuarto en punto de la tarde, se abría el portón de cuadrillas con los acordes de «Plaza de la Maestranza» para inmediatamente pisar el rubio albero frexnense la terna de lujo: Morante de la Puebla, Emilio de Justo y Juanito.

Justo y al llegar a la segunda raya, sonaron los acordes del Himno Nacional, seguido con respetuoso silencio, el público en pie y a la finalización dedicar una tremenda ovación.

Una vez concluido los acordes del Himno Nacional, de nuevo disfrutamos del pasodoble «Plaza de la Maestranza». Finalizado el paseíllo la Asociación Cultural Taurina «Amigos del Toro» de Fregenal de la Sierra hizo entrega de una placa-homenaje al maestro Morante, en reconocimiento a sus 25 temporadas como matador de toros y por tener el gesto de acudir a cosos menores para deleitarnos con su personal gusto.

Se lidiaron por este orden los toros reseñados para tan extraordinario acontecimiento: 1º y 4º de «San Pelayo», 2º y 5º («Zamorano» nº 84 premiado con la vuelta al ruedo de «Luis Algarra» y 3º de «Ave María».

De excelente presentación, serios, con cuajo y de buen juego en líneas generales destacando el bravo 5º, lo que permitió un gran espectáculo, deslucido porque llovizneó por momentos hasta que descargó el tremendo aguacero que puso el ruedo impracticable y obligó a la suspensión del acontecimiento a la finalización de la lidia del 5º de la tarde.

Morante de la Puebla, (Nazareno y azabache).

No pudo lucirse el torero cigarrero con el capote ya que su primero oponente no le dio opciones a ello.

Su trasteo muleteril lo comenzó con barrocos pases por alto, para seguir su labor alternando grandes y pintureras tandas por ambas manos preñadas de arte, mientras que empezaban a sonar los primeros truenos de la tormenta y caía el primer chaparrón de la tarde. Exprimió con su corte característico al de «San Pelayo». Pinchazo y gran estocada le pusieron la primera oreja de la tarde con un público que ya empezó a buscar refugio de la lluvia.

Al cuarto de la tarde en el que de nuevo empezó la tormenta y la lluvia, lo recibió cogiendo el capote por una mano, recuperando así suertes en desuso, para enjaretar un buen puñado de lances a la verónica que componían auténticos carteles de toros.

Hizo un bello quite y con la muleta, ante un toro más tardo cuajó varias tandas de bella factura, hasta que sufrió una fea voltereta de la que salió un poco conmocionado. Enrabietado salió de nuevo para rematar su labor pero el toro echó el freno. Pinchazo y estocada y le obligaron a saludar desde el tercio cuando ya caía agua con fuerza.

Emilio de Justo (Verde botella y oro), abría su triunfal actuación recibiendo al segundo de la tarde de la ganadería de «Luis Algarra», toreando a la verónica como los ángeles. Palmas a la buena labor de la cuadrilla tanto en la lidia como en banderillas.

Con la muleta presidió el temple. Precioso inicio con la pierna genuflexa llevando muy embebido al gran toro, dibujando preciosos pases. Se sucedieron tandas templadas por ambas manos, llenas de arte y duende. El epílogo del trasteo llegó con muletazos por bajo pintureros. Estocada un pelín caída y dos orejas solicitadas por un público que lo esperaba con mucho cariño.

En quinto lugar salió el mejor toro de la tarde. «Zamorano, nº 84 de pelo negro» del hierro de «Luis Algarra» que fue premiado con la vuelta al ruedo. Lo recibió a cámara lenta meciendo el capote a la verónica, poniendo al respetable en pie ya empapados de agua, pero aquí nadie quería perderse el acontecimiento.

En plena tromba llevó el toro hasta el caballo de picar galleando por chicuelinas, haciendo las delicias de los valientes espectadores. Bajo un diluvio tremendo, Emilio enjaretaba una faena para la historia de nuestra plaza. Series mandonas, templadas, pintureras por momentos toreando a cámara superlenta y gustándose. Tuvimos el privilegio de ver a un Emilio de Justo en estado de gracia. Gracias por la tarde que nos brindó maestro. Mató de nuevo tras una estocada un pelín caída y petición mayoritaria de dos orejas y rabo.

Juanito (Lila y oro) llegaba a Fregenal de la Sierra, tras triunfar con fuerza en la pasada feria de Zafra, donde indultó al toro «Luminito» de la ganadería de «Álvaro Núñez» y posteriormente días después en Vila Franca de Xira, donde ha sido declarado triunfador de la temporada.

No pudo lucirse con el capote al recibir a su único toro de la tarde con el hierro de «Ave María».

Quitó por chicuelinas muy ceñidas tras el puyazo y tras un gran tercio de banderillas obligaron a saludar a Joao Diego Ferrera y Pedro Cebadera.

Brindó Juanito al maestro «Morante». Buen inicio con muletazos por bajo para enseñar a embestir al animal. Se sucedían las series mandonas, templadas y toreras por ambos pitones, llegando con mucha fuerza a los tendidos, que esperan a «Juanito» con gran ilusión de que llegue a cuajar como figura del toreo. Para rematar la que al final sería su única actuación, excelente tanda por la diestra, se pasa el toro a milímetros, tras un ceñidísimo pase cambiado por detrás y pone la plaza en ebullición. Lástima que no estuviera fino con los aceros. Escuchó un aviso y fue obligado a saludar desde el tercio.

Y hasta aquí el festejo. El fuerte aguacero que se originó tras el cuarto de la tarde y tras más de una hora sin parar de llover, el piso se puso imposible y se suspendió la corrida.

Una pena porque el acontecimiento era de puerta grande. Vimos gran toreo, excelente ganado y todos los detalles posibles para hacer más grande nuestra plaza de toros templaria.

Si miramos el lado positivo los más de 45 litros por metro cuadrado que cayeron en Fregenal y que tan necesarios son.