Nos dejó un hombre bueno y apasionado

JUAN F. CEBALLOS FABIÁN

El corazón se me quedó congelado por unos segundos, cuando mi interlocutor me anunciaba la noticia, la mala noticia. De pronto sentí una de esas sensaciones que se manifiestan cuando alguien cercano desaparece.

Con el transcurrir de los primeros comentarios, los primeros sollozos, los primeros abrazos, perturbado aún por la liturgia de la negación, caí en la cuenta de que se trataba de él, de Juan Ignacio. No necesita los apellidos.

Se trataba de una de las mejores personas que he conocido: un buen hombre, generoso, cabal, casi irreductible y muy apasionado.

De todos los calificativos, hoy me quedo con el de apasionado, porque es la cualidad que le hizo vivir su corta vida con una intensidad apabullante.

Frexnense militante, apasionado de nuestro pueblo. Sintió pasión por la UD Frexnense, una constante a lo largo de su vida. Por la Coral Frexnense, a la que dedicó varias décadas como presidente y más años aún como cantante. Pasión por su proyecto de televisión local, que mantuvo hasta el último momento como instrumento de comunicación entre los frexnenses.

Mucha pasión en su labor de corresponsal del diario HOY y su hiperlocal en Fregenal, al que respondió hasta las últimas de sus horas, contando hoy, como cada día, lo sucedido ayer en nuestra ciudad.

Creyente practicante, sentía pasión por la patrona de Fregenal, Ntra. Sra. De los Remedios, 'la Madre', como le gustaba llamarla, y pasión por toda su familia: sus padres, hermanos, suegros, cuñados y, sobre todo, por ella, su esposa, Mari Reme, quien le acompañó desde la tardía infancia hasta el último de sus suspiros, y por sus hijos, a los que les transmitió su pasión por la vida, la misma pasión que le hizo disfrutar a él de cada segundo en este mundo.

Su presencia entre nosotros ha sido más corta de lo que cabía esperar y hubiéramos deseado, y aunque la pasión con la que vivió llenaría cinco vidas, deja en Fregenal un hueco difícil de cubrir, el hueco de un hombre bueno, apasionado, comprometido, que solo fue derrotado por la versión más cruel de su peor enemigo, el único que podía vencer a su pasión por la vida.

Muchos le echaremos de menos. Descanse en paz.