El convento de San Francisco alberga el Museo de Arte Contemporáneo de Fregenal / ALBERTO MÁRQUEZ

La Contemporaneidad, lo más inherente a nosotros

Fregenal intenta dar un soporte al arte contemporáneo y lo encierra en un complejo turístico de primer nivel, como es San Francisco

SANDRA CARRERO MARTÍNEZ FREGENAL DE LA SIERRA

Fregenal es un foco turístico durante la temporada veraniega, pero ¿Cuántas persona se dejan caer por el museo? Poseemos en nuestra localidad un punto de encuentro de obras contemporáneas desconocidas para nuestros vecinos. Esto responde en la mayoría de las ocasiones desconocimiento de lo que se observa. Es por ello, que me pareció interesante revisar parte de la colección que se encierra en el MACF con el fin de sembrar la semilla de la curiosidad y acerca a la gente de nuestro pueblo un poquito más a un arte que, a pesar de ser el más cercano a nosotros, es el menos visitado. Dentro de la nómina de obras que se encierran en nuestro museo he elegido que me parecieron más llamativas, por sus formas, composición, color. A veces, es necesario ver donde los demás solo miran para disfrutar de lo que nos ofrecen.

David Martínez Celdrán

El primer cuadro que me llamó la atención fue Vestuario (2018) de David Martínez Celdrán. Esta obra se inserta dentro del movimiento hiperrealista y evoca un espacio cotidiano, como es un vestuario, pero con una mirada analítica. David lo recrea con precisión, reparando en cada detalle, usando colores vibrantes que contrastan entre ellos. Juega con la perspectiva usando las líneas de las juntas de las paredes e introduce la perspectiva a través de la puerta abierta donde se atisba un pasillo que conduce a otra estancia. Este es un recurso muy utilizado, si nos fijamos en el cuadro de la Meninas de Velázquez, detrás de las figuras que se dan en un primer plano, una puerta se abre generando el mismo efecto.

Gonzalo Mayoral Corral

Mucho más introspectivo es Espacios mentales II (1998) de Gonzalo Mayoral Corral, un acrílico con un sentido abstracto que parte del constructivismo lírico de la tecnología y de la ensoñación mental. El constructivismo es un movimiento dominado por las líneas, la simetría y la repetición. Estos son algunos de los recursos de que ha utilizado el artista, sin embargo, es cierto que Gonzalo lo hace con un sentido mucho más reflexivo e íntimo. Se advierte en ámbito sometido a la linealidad y la reiteración, en el que la disposición de los listones crea efecto en perspectiva mediante la aproximación y la lejanía. Aun así, lo más llamativo es la cavidad dispuesta en la parte derecha donde el artista usa recrea un tipo de ensoñación a base de colores suaves como el azul, el beige o el gris, aludiendo al subconsciente.

Leonor Solans García

Siguiendo esta misma dinámica, fantasiosa, Leonor Solans García nos presenta Niña (2018), un retrato realista inserto en un mundo de fantasía donde nuestra protagonista es la heroína de un cuento en medio de un bosque irreal. Leonor, nos presenta a la retratada de frente, un primer plano, clavando su mirada marrón intensa en el espectador. Tras ella, recrea un ambiente dominado por el verde, la luz y la sombra que recuerda un poco a los bosques del romanticismo. Muestra una mirada inocente pero valiente, lo que contrasta bien con la bipolaridad que se da el cuadro. Una niña que se encuentra en medio de un paraje agreste e inhóspito sola.

Reflejo en el espejo / Pepe Carretero

En una línea mucho más cotidiana, me gustó mucho el trabajo que hizo Pepe Carretero en Reflejo en el espejo (2007). Este óleo sobre lienzo recoge el influjo del comic y la cultura pop. El arte pop nace a mediados del siglo XX como respuesta a los movimientos que se habían dado y queriendo dar cabida a la cotidianeidad y la cultura de masas. En este sentido, el artista retrata a un personaje masculino en el interior de un cuarto de baño en actitud sedente mientras mira su reflejo en el espejo. Al igual que en Vestuario, usa la puerta abierta para generar profundidad en la composición. Además, es un indicador del carácter íntimo de la estancia ¿Quién dejaría la puerta vierta en una casa que no fuera la suya? Usa colores pastel como el verde o el amarillo que están definidos por contornos mucho más oscuros. Introduce la luz a través de la pequeña lampara de techo haciendo que la luz se derrame suave por el cuerpo y la estancia.

Garlkkoltz Cuevas Abeledo

Se quería escapar de la profundidad y la interpretación que requiere el expresionismo abstracto. En este sentido, Espesuras (Otoño I) de Garlkkoltz Cuevas Abeledo (1999) si ahonda en esa realidad donde no hay frontera entre lo figurativo y lo abstracto, dándose una abstracción absoluta mediante la técnica del collage. En este caso, el artista ha utilizado telas adheridas al lienzo que al quitarlas dejan su huella que se conjugan con los listones en negro dispuestos en el lienzo. Hace de la línea y el color un lenguaje autosuficiente que no necesita de la figuración para auto referenciarse.

Vaquero Poblador

En el campo del paisaje, captó mi atención Sin título de Vaquero Poblador (1983) lleva a cabo una pintura de corte expresionista que explora el costumbrismo realista a través de paisajes urbanos y rurales con el fin de intentar integrar la pintura extremeña en la vanguardia. Desarrolla un paisaje rural e introduce la profundidad a través de la disposición de los espantapájaros. Vaquero usa un toque lúgubre y sórdido para plasmar el entorno. Esto justifica el empleo de colores como el lila, el verde oscuro o el marrón, aplicados mediante una pincelada pastosa y densa. En cuanto al empleo de la luz, usa la sombra y los contrastes para crear y acentuar formas. Impacta en pequeños trazos en los árboles y los elementos dispuestos en el paisaje, creando una atmosfera de media tarde, pero con un sentido mucho más oscuro.

Guillermo Silveira

Por último, acabé mi recorrido con Hombre y máquinas (1984) de Guillermo Silveira, quien mediante la técnica mixta desarrolla un cuadro de temática social de dentro de la línea intimista narrativa española. Usa la crítica social y ensalza a los desfavorecidos y marginados como operarios, músicos, la gente del circo. El dibujo se sitúa por encima del color y contornea los cuerpos quedando bien definidos. Los cuerpos se agolpan en el espacio que comparten con la maquina sin dejar hueco alguno dando una visión asfixiante, lo que conjuga bien con la temática. Los operarios y su realidad laboral. El arte siempre ha sido un campo de experimentación y de protesta, un escenario para la denuncia y la crítica social.

Nuestro museo es un escenario más abierto al turismo externo e interno. Un espacio donde aprender y disfrutar de una rama del arte que es cercana y que espera que disfrutemos de ella. Donde se encierra la protesta, el paisaje, el mundo de los sueños, el cuento y la realidad cotidiana. Una producción en la que podemos ver una parte de nosotros y de nuestra historia y realidad. Fregenal intenta dar un soporte al arte contemporáneo y lo encierra en un complejo turístico de primer nivel, como es San Francisco, y espera con ansias que mayores y pequeños disfruten. El patrimonio es de todos y su fin se arraiga en que todos hagamos uso y disfrute de él.