Ejemplar de la revista Folk-Lore de Fregenal, que incluía las cabañuelas de 1885

Las Cabañuelas

La revista Folk-Lore Frexnense publicaba en el siglo XIX la popular predicción del tiempo durante el año mediante la observación de determinados días

JUAN ANDRÉS SERRANO

Probablemente a la gente más joven el término cabañuelas les suene a chino, aunque no a todos, como es el caso del joven burgalés Jorge Rey, que a sus catorce años es todo un experto en la interpretación de esta antigua práctica que desde hace siglos es utilizada por los campesinos y que consiste en predecir el tiempo que hará a lo largo del año siguiente mediante la observación de las nubes, el viento o el comportamiento de las aves.

Este joven predijo la llegada del temporal Filomena en enero pasado, ante la mirada incrédula de los científicos, mediante una técnica que cultiva de la mano de un pastor que empezó a enseñarle los métodos de observación cuando el joven solo contaba siete años de edad.

La observación de los elementos de la naturaleza para predecir el comportamiento meteorológico del año siguiente se realiza en los primeros días de Agosto, aunque no todos los 'meteorólogos' del mundo rural usan los mismos días como veremos más adelante.

LAS CABAÑUELAS EN FREGENAL

La técnica de Las Cabañuelas no fue ajena a los estudios que sobre cultura popular se realizaron en Fregenal a finales del siglo XIX de la mano de Luis Romero y Espinosa, adalid de 'El Folk-Lore Frexnense', en una publicación prácticamente desconocida fechada en el año 1884 bajo el nombre de 'Calendario popular para 1885', editada en la Imprenta 'El Eco' y que, por fortuna, pronto reaparecerá en una edición facsímil con un trabajo introductorio del antropólogo Honorio M. Velasco Maillo, gracias a la sensibilidad de la Editora Regional de la Junta de Extremadura.

Extraemos de aquel librito algunas anotaciones sobre Las Cabañuelas: «Según la creencia popular, ciertos días contienen el embrión meteorológico (por decirlo así) de todo el año, y por ellos se puede pronosticar qué clase de fenómenos atmosféricos han de caracterizar a cada mes en particular, y al año en general. El cálculo fundado en esta observación recibe el nombre de 'Las Cabañuelas'. Hay varios cómputos de esta clase; unos fundados en la observación de un sólo día y otros en la de muchos (13 según unos y 26 según otros). Cabañuelas fundada en la observación de un solo día: San Transfiguracio: (6 de agosto), cual es el día, tal es el año. El día 25 de enero en que la Iglesia celebra la Conversión de San Pablo, es el que da la clave a los Astrónomos, según el vulgo, para hacer sus pronósticos. En este día llueve, ventea, hace sol, calor y frio; en suma, ocurren durante ese día todas las variaciones atmosféricas que han de reinar en el año; y observándolas detenidamente puede predecirse el tiempo». Cabañuelas fundadas en la observación de los trece primeros días de enero: El día 1º de enero representa el año entrante; los doce días siguientes, por su orden consecutivo, a cada uno de los doce meses, también ordenadamente. Los fenómenos atmosféricos que predominen en cada uno de estos días serán los que han de resaltar más en cada mes sucesivo, en esta forma:

Día 1 de Enero = (Juicio del año)

Día 2 de Enero = (Mes de Enero) y así sucesivamente hasta llegar al mes de Diciembre.

El refranero popular ha acompañado siempre a estos métodos de observación y predicción con sentencias que hasta hace bien poco, en muchos casos, eran infalibles. Veamos algunos: «Si sale el sol con barra colorá, pronto estará la tierra mojá»

«Sol rojo, agua al ojo»

«Luna nueva troná, cuarenta días de mojá»

No sabemos si aquellas antiguas técnicas para predecir el comportamiento futuro del tiempo utilizadas por nuestros antepasados y aún en vigor seguirán teniendo alguna eficacia o sus aciertos son pura casualidad, habida cuenta de los desordenes del clima, que ya ha puesto de manifiesto el cambio climático, fruto de la irracional acción del ser humano.