Florentino Zoido obsequiando con figuras de nazarenos a la Junta de Cofradías Penitenciales / TELEVISIÓN FREGENAL

Bendiciones para comenzar la Semana Santa

Florentino Zoido abrió la semana de Pasión con un pregón emotivo desde el diálogo con su padre

ALBERTO MÁRQUEZ CARRASCAL FREGENAL DE LA SIERRA

La congregación de Madres Agustinas abría de nuevo las puertas del convento de la Paz para recibir a los feligreses frexnenses en el tradicional Pregón de Semana Santa. En esta ocasión tomaba el relevo Florentino Zoido Álvarez, encargado de abrir las puertas del Sábado de Pasión en un pregón cargado de emoción y fe, en la memoria viva de su familia y de su vida cofrade.

Zoido optó por orientar su pregón como si de una larga oración se tratase, en un diálogo profundo con su padre que inició tras ejecutar la señal de la cruz. Una exposición en la que dedicó buena parte del tiempo a interpelar a sus seres queridos allí presentes, con referencias en segunda persona que anclaron al público en la escucha atenta de principio a fin. De esta forma logró realizar un recorrido paralelo por la Semana Santa y «por todas las experiencias que podemos tener en nuestra vida, desde la alegría hasta la tristeza, el dolor y el llanto».

Así inició el retrato recordando la memoria «mi infancia de Semana Santa son recuerdos de una casa de la calle de la Cruz, una casa con una madre, unas tías, y cinco chiquillos», parafraseando a Machado. Túnicas de los Judíos, noches lejanas de procesión, y alegría en su cara recordando aquellos días. También tuvo un espacio para los años en los que trabajó junto con los hermanos de Nuestro Padre Jesús Nazareno, devolviendo a esta cofradía el pulso ante el riesgo de perder su estación de penitencia.

Y en esa larga oración dedicó un largo apartado a las bendiciones, que a modo de bienaventuranzas servían de reconocimiento a todas las personas involucradas en la Semana Santa frexnense. Desde las madres y padres por su testimonio de la fe, a los cofrades, costaleros, encargadas de ornato, y en general a todas las personas que ponen un granito de arena por agrandar esta celebración.

En el apartado de bendiciones dedicó un especial reconocimiento a los hermanos de la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de las Angustias, que este año celebran el quinto centenario de la talla de su titular. Pero más allá del reconocimiento, pidió a los asistentes «que no nos quedemos solo ahí», pidiendo que «demos ejemplo como hizo Jesús en la cruz, ejemplo de perdón, de misericordia divina, de entrega, de humanidad, de amor y de fe» a las que dedicó ejemplos precisos de la Pasión que ilustren el camino para alcanzar «un mundo más fraterno y en paz». Culminó su oración exhortando al público «amigas y amigos, hermanos en la fe, demos ejemplo para conseguir una sociedad más justa», pidiendo que «tengamos presente siempre que lo más importante en la fe es que Jesús ha resucitado, que ha vencido a la muerte y ha traído la salvación al mundo».

Tras la finalización del pregón la Asociación Músico Cultural de Fregenal de la Sierra cerró el acto con un pequeño concierto. El programa estuvo compuesto por las marchas «Mi Amargura» y «Concha», de Víctor Manuel Ferrer Castillo; y «Al cielo la Reina de Triana», de José Luis Gómez Jaldón. El apartado de agradecimientos no estuvo exento de detalles, concretamente destaca el regalo con el que el pregonero obsequió a las cinco hermandades penitenciales de Fregenal, con un nazareno de barro para cada cofradía con los colores que las representan. Finalizó el acto con la interpretación de la Marcha Real a cargo de la Asociación Músico Cultural.