El cojo: Cercano al mito

Vivencias de maquis en Fregenal

El Cojo con su pareja en casa de "La Cortá".
COLABORACIÓN

La lucha guerrillera surgida tras la guerra civil española como resistencia armada al golpe militar de 1936 intentó ser camuflada por la dictadura franquista bajo el término bandolerismo, no cabe duda que en un intento de confundir esta lucha antifascista y a quienes la llevaban a cabo, con vulgares ladrones y asaltantes de caminos. Así, en algunas zonas se llegó a dudar del verdadero sentido de estos hombres que se echaron al monte para huir de la represión y luchar contra la dictadura. Este fue el caso de Fregenal, según hemos podido averiguar a lo largo de más de una docena de  informaciones obtenidas de personas vivas que aún recuerdan al mítico maquis o bandolero,  conocido con el sobrenombre de "El Cojo".

En Fregenal, en la segunda mitad de los años 40 del siglo pasado, se estableció una especie de mito en torno a la figura de un maquis apodado "El Cojo", máximo responsable de la conocida como "La Banda de El Cojo", que estableció su cuartel general por estas tierras extendiendo su radio de acción por Jerez de los Caballeros, Barcarrota, Salvatierra, Nogales, ... Su base en Fregenal, encubierto por personas cuyas identidades omitimos deliberadamente,  fue en  un  prostíbulo cuya puerta trasera  se localizaba en la calle Concepción -no en el número 15 como señalan los historiadores  Francisco Espinosa y José Maria Lama-,  regentado por María Luisa Ramos Jiménez, conocida como "La Cortá".

En el verano de 1947, Bernabé Caballero Calvo, "El Cojo de la Porrada", cojo a consecuencia de un tumor que, de pequeño, tuvo en la cadera izquierda, natural de Villaviciosa de Córdoba (Córdoba), se estableció por estos territorios sustituyendo a otro guerrillero que procedía de las agrupaciones de Córdoba y Ciudad Real, "el Comandante Ríos", y es en ese momento cuando comienza el principio del fin de este  resistente antifranquista caracterizado por su "actuación anárquica y métodos imprudentes, y carente de la formación política que exigía tal cometido", en decir de los historiadores mencionados, pues el 16 de Octubre del mismo año cayó abatido por la guardia civil en casa de "La Cortá", junto a su hermano Domingo, apodado "Serpiente", mientras que otros componentes de la banda lograron huir abriendo un boquete en el tejado de la casa.  La rumorología popular asegura  que su cuerpo estuvo expuesto varios días en la sala de autopsias del cementerio para escarnio y ejemplo del vecindario. La causa de su muerte dio como resultado la detención de 35 personas en Fregenal, acusados de colaboradores y encubridores.

A partir de su muerte, en el pueblo y alrededores se empieza a mitificar la figura del guerrillero, creando en torno a él ciertos apuntes que lo sitúan casi como a un héroe legendario. Uno de nuestros entrevistados, a la pregunta de ¿quién era "El Cojo"?, nos responde sin titubeos: "era una cosa así como Diego Corrientes", en referencia al bandolero andaluz del siglo XVIII.  Se dice, por ejemplo,  que acudía con cierta normalidad a los carnavales de Fregenal, burlando a la guardia civil (si nos atenemos a la información de Espinosa y Lama , que indica que la banda aparece por aquí  en el verano de 1947 y su muerte se produce en Octubre, resulta poco verosímil su presencia en las fiestas carnavaleras).  Que durante su estancia en este pueblo tuvo tiempo de asistir a la Feria de Zafra; también que entabló relaciones sentimentales con la titular de una conocida farmacia de la época. Que ayudaba económicamente a los más necesitados con el producto de los robos que efectuaba a los ricos. Incluso se dice que era representante de calzado y que hacia vida social en la población "que andaba con la gente normal, y hasta que se vestía de militar". Probablemente esta retahíla de hechos no probados se vio agrandada cuando trascendió a la población la noticia de la muerte de uno de los componentes de la banda a manos de sus compañeros, estrangulado en la finca "La Toleda", el 26 de Septiembre de 1947, por haber utilizado los fondos de la agrupación guerrillera sin autorización de "El Cojo", circunstancia probada, pues su cadáver fue hallado poco mas tarde en la citada finca. Y si a esto añadimos el secuestro que llevó a cabo la banda -según nos indican algunos de nuestros informantes-, en la vecina localidad de Fuentes de León en la persona del hijo de un hacendado, de apellido Ceballos, y cuyo resultado fue la muerte del joven, al parecer por haber avisado la familia a la guardia civil que se presentó a la hora del canje, la leyenda y el mito están servidos.

También sobre el autor de los disparos que le causó la muerte existen versiones encontradas. La más extendida es que lo hizo un guardia civil con plaza en Fregenal apodado "corneta", mientras que otras informaciones señalan que fue un miembro de la benemérita de Bodonal de la Sierra.

De lo que no cabe duda es de que en torno a la figura de "El Cojo" y su banda se creó - casual o interesadamente-,  una leyenda que a las claras supera la realidad del curioso personaje, alimentada también por la impunidad de los robos que la banda efectuaba en la zona para subsistir y por su "afición" a los prostíbulos, donde solían pagar con joyas robadas. Señalan  Espinosa y Lama la relación sentimental que "El Cojo" mantenía con una de las mujeres del prostíbulo de "La Corta", con Carmen Fernández Holgado, junto a la que aparece fotografiado en el patio de la casa el día 15 de Octubre de 1947, un día antes de que la guardia civil lo matara en ese mismo lugar. Su cuerpo, el de su hermano "Serpiente", y el de un tal "Valentín", que no era otro que el estrangulado en la finca "La Toleda", fueron enterrados en el cementerio municipal según consta en la partida de defunción del Registro Civil de Fregenal, pocos días después de caer abatidos.

Sirvan las líneas precedentes para rescatar del olvido la figura de un acontecimiento de nuestra historia reciente, personalizado en un hombre y su banda, cuyas peripecias políticas se enmarcan en el terreno de lo real y lo mítico.