El Abejaruco

El ave multicolor

Abejaruco cerca de un terraplén
NATURALEZA FREXNENSE EL ABEJARUCO

En estos días del octavo mes, aun las jornadas son calurosas, pero las aves migratorias ya comienzan a comportarse de manera más gregaria en diferentes lugares, los paisanos de Fregenal pueden observar las concentraciones de golondrinas y aviones entorno a los tendidos eléctricos en la "Fuente de los grifos" o en la calle San Francisco; estas aves se preparan para un largo de viaje de miles de kilómetros que les llevará hacia tierras africanas.

Pero hoy quiero hablarles de una de las aves más vistosos de nuestra fauna, de la avifauna frexnense, se trata del abejaruco (Merops apiaster), un pájaro que es sin duda alguna debido a su plumaje, uno de los más bellos que vuelan por nuestros campos.
El abejaruco pertenece a la familia de los Merópidos que comprenden unas veinticuatro especies, siendo este el único representante en Europa y por ende en Fregenal de la Sierra. Pero esta ave nidifica además en parte de Rusia Central, oeste de Siberia, Asia Menor, Palestina, Irak, Irán, Pakistán, India, África e islas del Mediterráneo.

Son aves de alimentación insectívora, dando caza a hormigas, abejas, avispas, saltamontes, coleópteros, libélulas, cigarras y otros muchos insectos.
Pero lo más llamativo de estas aves, al margen de su vistoso plumaje, es el nido que construyen, se trata de un túnel que excavan en algún talud de tierra o arena e incluso he podido observar alguno excavado en el suelo, para ello utilizan su pico y las patas para expulsar la tierra fuera del túnel a medida que avanzan; los túneles alcanzan en algunos casos hasta los tres metros de profundidad, datos estos comprobados aquí en Fregenal de la Sierra, aunque normalmente suelen ser algo más cortos. Al final del túnel construyen una cámara donde depositarán unos cuatro o siete huevos. Hasta diez kilos de tierra llegan a sacar estas aves a la hora de construir el nido.
Ahora en estos días de agosto, ya se observan y se oyen los grupos de abejarucos, que se marchan buscando el paso del Estrecho de Gibraltar, para dar el salto hacia las tierras más tropicales del continente africano, allí pasarán el invierno hasta que comiencen a llegar otra vez a los campos frexnenses allá por el mes de marzo.