LA DEHESA EN AGOSTO

Encinares amarillentos por el calor

DEHESA DE LA ZAFRILLA
NATURALEZA Con estas calores del mes de agosto, se hace complicado moverse por la dehesa; lejos del verdor del otoño, ahora nuestros encinares se muestran amarillentos, resecos, polvorientos.
Pocas plantas muestran su verde, las aves buscan afanosamente un aguadero donde poder calmar su sed y bañarse. Las vacas retintas ramonean las bajeras de las encinas y las incipientes bellotas auguran un otoño, aun algo lejano.