Cartel de Nitrato de Chile situado en la Estación de Tren de Fregenal / JUAN CARLOS DELGADO

ABONAD CON NITRATO DE CHILE

JUAN CARLOS DELGADO

En muchos de nuestros pueblos aún sigue siendo visible, afortunadamente, el famoso cartel del caballero con sombrero, montado en un caballo y que nos invitaba con aquella frase de: «Abonad con nitrato de Chile», a consumir el nitrato correspondiente, para sacar mayor rendimiento a las cosechas. Fregenal de la Sierra, es una de esas poblaciones en la cual podemos observar este cartel, concretamente en la Barriada de la Estación, allí sobre un lateral de la fachada de lo que fue el almacén que regentaba la familia Cordón, aguanta esta joya de la arquitectura de principios del pasado siglo XX. El cartel consta de 99 azulejos, de ellos faltan 14 y otros 10 están deteriorados, pero al menos se mantiene presente, como testigo mudo de una parte importante de la historia económica, social y etnográfica de Fregenal de la Sierra.

El famoso cartel, fue diseñado por un joven arquitecto español llamado Adolfo López-Durán Lozano, en 1929. Durante algunas décadas esta histórica publicidad en azulejos que salía de la fábrica de Ramón Castelló, en Valencia, se distribuyó por tierras de España y Portugal.

Este que se encuentra en la Barriada de la Estación de nuestra localidad frexnense, debió de llegar sobre los años 40 del pasado siglo XX, según me comenta Antonio Cordón, uno de los hijos de José María Cordón, que regentó el negocio durante años. También recuerda, que los sacos de nitrato que llegaban en los trenes a la estación del ferrocarril de Fregenal de la Sierra, contenían 100 kilos de nitrato chileno.

Este fertilizante, estaba compuesto por nitrato sódico, nitrato potásico, y cantidades mínimas de sodio, boros y otros componentes. El producto llegaba a España en barco desde Chile, pues se producía en el desierto de Atacama. El monopolio de estas explotaciones estaba controlado, especialmente, por grandes empresarios británicos. Para la extracción del producto se requería gran cantidad de mano de obra, que llegaban de diferentes zonas de Bolivia o Perú; los trabajos de extracción de este nitrato, se realizaban de manera infrahumana, estas condiciones laborales, desatarían las revueltas de los trabajadores, en todo el Norte Grande.

El grupo Quilapayún, nos recuerda en la famosa «Cantata de Santa María de Iquique», la matanza indiscriminada, por parte del ejército chileno, de al menos 3.600 personas entre mujeres, niños y hombres, que tuvo lugar en la zona el 21 de diciembre del año 1907, cuando pedían condiciones justas, por el trabajo que realizaban, para que el resto del mundo pudiera abonar sus tierras con el nitrato de Chile.

Muchos de estos carteles, ya han desaparecido de un buen número de poblaciones, pero Fregenal de la Sierra, es afortunada en contar con esta joya del azulejo, no estaría mal que fuera incluido dentro del patrimonio frexnense a conservar, como parte de nuestra, ya de por sí, importante historia.