¡Lamentable espectáculo!

El choque entre Frexnense y Encinasola traspasó incomprensiblemente la barrera de lo 'amistoso'

Momento en que el colegio decidió suspender el partido
FÚTBOL

Es una verdadera pena que se produzcan este tipo de situaciones sobre un terreno de juego, pero el encuentro de preparación previsto para la tarde de este miércoles en el Municipal de Fregenal de la Sierra entre Encinasola y Frexnense se convirtió en un enfrentamiento difícilmente definible con la palabra 'amistoso'.

Se supone que un partido de estas características se organiza con la intención de que ambos equipos comiencen a rodarse e ir tomando forma. Se entiende que dentro de ello a nadie le gusta perder y todos los chavales desean hacer un buen papel en la sana intención de hacerse con un puesto en el equipo, pero lo que no cabe y en ningún caso tiene justificación es que el ambiente se enrarezca sobre el terreno, a través de agresiones, empujones y reproches verbales, hasta el extremo de que el 'choque', y lamentablemente vale más que nunca esta palabra, tenga que darse por finalizado antes de tiempo porque el colegiado observe riesgo de que las cosas puedan ir a mayores.

Verdaderamente, lo sentimos pero mal, muy mal, ni unos ni otros, por mucha provocación que se pueda dar en el entorno de un banquillo, en este caso el visitante, están legitimados para protagonizar una escena de este tipo. Espectáculos de estas características minan a este deporte y son de los que terminan alejando a los aficionados del entorno de las canchas de juego.

Por ello, lo menos relevante esta tarde fue que el Frexnense ganaba, hasta ese minuto por 1-0 tras conseguir materializar Pepín un soberbio testarazo como consecuencia de un saque de esquina en el dieciséis del primer tiempo; lo de menos es que parece visualizarse un bloque y un nuevo estilo de juego en la Unión; lo primero es erradicar los conatos de violencia, verbal o física, de nuestros campos, sea como fuere, y a partir de ahí comenzamos a hablar de nuevo.

Una asignatura que mantuvimos a raya la pasada temporada y que debemos volver a aprobar con nota este año. Evidentemente, a lo largo de un campeonato pueden darse  situaciones similares de provocación y desencuentro y debemos conocer, perfectamente, el modo de huir de estos lances que dejan a todo el mundo tan mal sabor de boca.

Tras decretarse el final del encuentro, indicó Bravo Cantonero en el vestuario que: "En un partido amistoso, viendo la tensión que se había acumulado en diferentes parcelas del campo y para evitar males mayores lo mejor era suspender" y así fue, el enfrentamiento se acababa en el minuto 71 y a partir de ahí un reprobable cruce de reproches de unos para con otros que no lleva a ninguna parte. Esperemos que todo el mundo aprenda la lección para el futuro.